jueves, 10 de noviembre de 2011

Starting En el Lugar del Otro

Escribo con la rabia de, por una mala decisión, tener que repetir un texto que había escrito y estaba orgullosa del cómo. Stella Alder, profesora del Actor’s Studio y la única actriz estadounidense que recibió clases de interpretación de Konstantín Stanislavski, dijo que “El talento está en la elección”. Actores y directores tienen que aprender a ponerse “en el lugar del otro” para tomar las decisiones apropiadas que les harán desarrollar un trabajo excelente. De eso trata el curso que acoge el Utopicus_School a través de un personaje que no deja de sorprenderte, que hace de sabio y guía en un espacio donde todos aportamos nuestro granito de arena. Zoe Berriatua imparte el curso que a él le hubiese gustado recibir, y eso es una suerte para nosotros.




Después de un ejercicio de calentamiento, disfrazado de risas y revolcones para ganar confianza, no sin antes recibir una bolsa del Utopicus_School como obsequio, entramos en materia. Empezamos con un desglose de los sistemas de dirección para actores, con ejemplos literales y literarios. Zoe hace especial hincapié en la importancia de simultanearlos todos, sabiendo escoger en cada momento el idóneo para cada situación.

Empezamos por el más común y menos deseado por los actores, aunque muy útil en su justa medida: El titiriteo, qué consiste en modular al actor como si fuese una marioneta (dilo más alto, sube el brazo, la cara más de triste…). Nos habló también de la imitación, muy usada por Almodóvar y del acompañamiento que sirve para niños, ancianos y no actores. Quisiera destacar la técnica del tono, donde el director crea un ritmo a través de una atmósfera que da a conocer a todo al equipo, en especial a sus actores a través de otras películas, cuadros, música, y todos los materiales útiles para crear el ambiente que desea. El siguiente, la poética, crea en el actor imágenes mentales para que, a partir de ahí, cree (Muy cercano al como sí). Por suerte o por desgracia, encontramos la postura maquiavélica, que consiste en engañar al actor o “putearlo” para hacer real una situación. Marilin Monroe vivió una situación así cuando previo a una escena de lloró desgarrador, su director le anunció que su padre acababa de morir, que debían acabar la grabación rápidamente y podría salir. Nos quedan tres: Páginas amarillas y cerveza (aprender el guión de memoria y coger confianza con el director), análisis y ensayo a distancia y las acuarelas. Este último es el resultado de los dos anteriores. Si el director ha preparado bien al lienzo, el día del rodaje o puesta en escena, solo tendrá que confiar en el camino de la acuarela, porque previamente ha dado las pinceladas adecuadas para que así suceda.


Zoe Berriatua en Utopic_School


En el siguiente post explicaré los métodos de interpretación y aún me queda disfrutar de dos clases más este fin de semana. Gracias.

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