jueves, 15 de diciembre de 2011

La Presencia en el Despertar

Es increíble la poca conciencia que tenemos de nosotros mismos mientras dormimos. Lo que se supone debería ser el momento más relajado del día, donde todo el cuerpo está libre, la mente sueña y los ojos descansan, se convierte, sin darnos cuenta, en un cúmulo de horas en las que el cuerpo puede llegar a acumular la máxima tensión del día.
Tu mente, en cambio, juega a dibujarte realidades paralelas y a que te las creas y las disfrutes junto a ella. Durante ese periodo de tiempo en el que tu físico reposa, te ocurren, porque te ocurren realmente, las cosas más increíbles, terroríficas e inverosímiles que puedas imaginar. De repente te encuentras con alguien imposible, hablas contigo mismo, dices verdades impensables y vuelas por encima, por encima de tu vida.

La verdadera magia ocurre durante ese minúsculo instante entre el final de tu último sueño y el inicio de la realidad, cuando aún no sabes que estás despierto. Tu mente está en transición entre la posesión del mando por la imaginación y delegar esas riendas al consciente jefe reinante. Nada. Limbo. Paz. Si prestas atención, podrás percibir a la perfección el justo instante en que la oleada de pensamientos se abalanza sobre tu mente para darte los buenos y estresados días. A partir de ahora tu cabeza no dejará de trabajar y te recordará, enumerando de una en una, todas las tareas pendientes para el día. No lo pares, déjalo pasar y céntrate en tu cuerpo.




Desperézate todo lo que necesites, estira, encoge y suéltalo. Para fuera con sonido. Date un tiempo para ti en la cama, no viene de dos minutos. Siente tus ojos pesados, tu mandíbula. Descubre poco a poco tus tensiones y las partes que tienes más relajadas. Nota tu cuerpo recostado en el colchón, el tacto de las sábanas en tus trozos de piel descubierta y descodifica ese olor. Ayúdate, pontéelo fácil. Levántate poco a poco, es tu momento. Retén la paz de la que vienes e intenta sostenerla para que se integre en tu día. Nota tus pies en la tierra, ponte firme, ponte tierno y nota tu peso en los tobillos.

Disfruta de tu despertar, ya sea fugaz, intenso o dilatado. Mira desde ahí, desde el vacío, desde el placer, desde la preocupación. Permítetelo todo. Haz lo que necesites, tú, contigo y para ti.





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* Éste es el spot que rodé para Juver, podéis encontrar el vídeo en su página de Facebook y participar en el concurso que proponen de “Tu mirada en el desayuno”. #Tupuntofijo

1 comentario:

  1. Que gracioso el spot! Está muy bien :)

    http://mas-alla-dela-realidad.blogspot.com

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