miércoles, 4 de enero de 2012

El cambio, la película de Wayne Dyer

Lo que crees que es dulce un día será amargo. Lo que crees que te conviene se tornará en tu contra. Lo que tragabas con facilidad se te atragantará sin previo aviso, y ya nada volverá a ser como antes.
Es triste ver como algo se va, como lo que una vez fue tuyo ya es de otro y como lo que antes era si ahora es no. "Lo que en la mañana era verdadero, en la tade será falso". Nos arraigamos demasiado a cosas, personas y momentos de los cuales nos volvemos dependientes. Hay que tener presente la palabra “desapego” en su justa medida, sobretodo en los momentos difíciles, cuando hace falta decir adiós.

Hubo un día, en correcto nueve meses, que no necesitaste nada. En el vientre de tu madre sobreviviste, eras feliz. Tú lo eras todo y no necesitabas ninguna comodidad ni lazo emocional exterior. Tan solo tú y tu pequeña inmensidad. Haría falta volver a sentirse único, importante y poderoso para relajar nuestro ego hasta hacerlo desaparecer. Confía en ti, en tu fuerza interior y desecha todo lo superfluo que te cause problemas. Tu estas hecho del bien y del mal, con libre albedrío y suficiencia para equilibrar esos polos.

Os recomiendo que veáis la película “El cambio”, de Wayne Dyer,  para ampliar fronteras y empezar a pensar un poco menos en el ego y dar espacio a nuestro verdadero yo, ese que te pide lo que realmente necesitas y te hace ser más libre. Aquí os la dejo.


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