martes, 24 de julio de 2012

Dentro y Fuera

Existen dos tipos de personas: Las que viven para dentro y las que viven para fuera.


Las que viven hacia dentro son aquellas personas reflexivas que permanecen calladas cuando se encuentran entre un grupo. Tienden a observar todo con detalle para poder analizarlo. Este tipo de personas se conocen muy bien y valoran mucho su opinión, en ocasiones más que las de los demás. El hecho de pensar las cosas en exceso puede llevarles a liar las cosas y darles demasiadas vueltas. Suelen ser rebuscados. Comparan, recuerdan, fantasean, inventan, componen y no resuelven nada. Son tozudos. Son la gente que siempre pone caras porque su dialogo interno suele ser tan intenso que les es imposible eludir el lenguaje no verbal que está manteniendo a través de su conversación no verbal. Esta gente hace las cosas para si mismas. No necesita el reconocimiento de terceros, hace las cosas sin levantar polvo. Son gente auténtica, con mucha personalidad que muy a menudo se pierde lo que los demás les ofrecen. 

El segundo tipo de personas son las personas que viven para fuera. Estas personas son presumidas, superficiales y solo se preocupan de lo que piensan los demás, tanto si es de ellos como de cualquier cosa. Viven por agradar, por quedar bien. Son las típicas personas que dicen: “si yo también, si a mi también, yo también lo he visto, yo también he ido, yo también lo tengo" etc. Ansían el reconocimiento porque su nivel de autoestima es escaso. No sienten, ni profundizan, simplemente actúan para su público. Sonríen, y cuando te giras cambian la cara. No son personas sensibles, sin embargo enseguida se sienten ofendidas y atacadas. Les encanta hacerse las víctimas, y todo lo que haga falta para llamar la atención. Vacíos. Protagonístas de un cuento no escrito.

Evidentemente existe el punto intermedio, la medida justa, el equilibrio perfecto. Para los que nos encontramos en uno de los extremos es muy difícil inclinar un poco la balanza hacia el otro lado, aún así, tenemos que procurar quedarnos con los puntos que nos benefician y despojarnos de los que nos perjudican. El objetivo es vivir felices con nosotros y para los que nos rodean. 


 ¿Pensando o Posando?